La semana acaba en los fogones

Casi todos los planificadores se detienen al salir de la tienda. Lo que de verdad pasa cada tarde es lo que viene después.
Empieza por hoy, no por una búsqueda

Abre el plan, abre hoy, y la comida que ya decidiste está ahí con un camino directo hasta ella. No estás rebuscando en una biblioteca a las siete de la tarde lo que elegiste el domingo.
La receta, para las raciones que vas a hacer

Las cantidades escalan con las raciones que pongas, así que cocinar para seis una receta de dos te enseña lo que hacen falta para seis en vez de obligarte a multiplicar de cabeza con la sartén al fuego. El método está escrito en párrafos, encabezados y listas de verdad.
Un temporizador en la misma página

Cuenta atrás y cronómetro, uno al lado del otro, con botones que suman treinta segundos, un minuto o cinco. Arranca en cinco minutos y no se rellena desde la receta, porque lo que se cronometra es un paso y un paso rara vez es la cocción entera.
Hay un modo de enfoque para cuando tiene que leerse desde el otro lado de la cocina, y la alarma se puede silenciar. El temporizador pertenece a la página en la que estás, así que salir de la receta lo termina.